Lo anterior lo dijo Luis Fraticelli, director del FBI en Puerto Rico. Añadió que se horroriza cuando tratan a Lolita Lebrón y a Cancel Miranda como héroes.
No es coincidencia que Fraticelli use el 1931 como el punto de partida de su llamado terrorismo. Fue en ese año que el Dr. Cornelius P. Rhoads comenzó a inyectarle células cancerosas a pacientes del hospital Ashford. Fue en ese año que escribió su famosa carta donde habla de los puertorriqueños como la raza más sucia y degenerada que habita el planeta. Fue Cornelius Rhoads quien luego fundó el Sloan Kettering Memorial Hospital en Nueva York donde usaron isótopos radioactivos en mujeres embarazadas y virus patogénicos en algunos pacientes. Verdadero terrorismo.
En el 2002 comencé una campaña para que la
American Association for Cancer Research eliminara el Premio Cornelius Rhoads que había estado confiriendo por 20 años a jóvenes investigadores del cáncer. A mi campaña se sumaron destacadas figuras políticas, artísticas y científicas. En abril del 2003 recibí la llamada de la Dra. Margaret Foti, CEO de la entidad en aquel entonces, anunciándome que el premio sería retirado por siempre. La revista Science hizo un breve recuento de esta lucha (Revisiting a 1930s Scandal, AACR to Rename a Prize, Science 25 April 2003 300: 573-574 ) donde también destacó las investigaciones de toda una vida de Don Pedro Aponte Vázquez sobre los experimentos de Rhoads en el Ashford y su rol en la muerte de Don Pedro Albizu Campos por irradiación.El 1931 no fue el año en que comenzó el terrorismo en Puerto Rico por parte de las autoridades del gobierno norteamericano pero es un buen punto de partida. En los años sesenta se usaron a nuestras mujeres como conejillas de indias para probar las pastillas anticonceptivas. Algunas murieron. Para ese tiempo El Yunque fue irradiado para probar el agente naranja que sería usado contra los vietnamitas. Para ese tiempo y hasta finales de los 90s se usaron carcinógenos sobre la población de Vieques. Para ese tiempo irraidiaron con iodo radioactivo a pacientes en el antiguo hospital de veteranos. Para ese tiempo se robaron cadáveres o partes de estos de la antugua Escuela de Medicina Tropical y enviados a los Estados Unidos, como reseñé en la revista Domingo de El Nuevo Día (13 de abril de 2003).
La lista de los actos terroristas en Puerto Rico es mucho más larga. Y Fraticelli lo sabe. El último gran acto terrorista fue coordinado por él. El asesinato a sangre fría de Filiberto Ojeda Ríos.
1931. Todo comenzó con una carta de Cornelius P. Rhoads donde escribía, entre otras cosas: