Si el alto liderato del Partido Popular Democrático (PPD le pusiera un estetoscopio en el antebrazo a la base del partido y le tomara la presión, se daría cuenta de lo que para otros es obvio: la base está hipertensa. Y aunque tiene la presión alta la mayoría de esa base sabe hacia dónde quiere dirigirse: hacia la soberanía. Aún cuando muchos no entienden a cabalidad el concepto se están dando cuenta de que Puerto Rico debe ser dirigido por los puertorriqueños. Eso, por supuesto, requiere la salida del Tribunal Federal y el FBI de Puerto Rico. Eso, a mi parecer, está claro en esa base popular.
Por supuesto el alto liderato popular no tiene idea de lo que señalo. Héctor Ferrer y asociados están diseñando cómo ganar las próximas elecciones. Están buscando cómo ganar la próxima batalla aunque les cueste, al final, la guerra. No se han dado cuenta de que el PPD se quedó sin gasolina. Hasta aquí lo trajo la historia.
La absolución total de cargos a Aníbal Acevedo Vilá le ha creado una oportunidad histórica para coger a esa masa que votó por él y dirigirlos hacia una soberanía real. La clara intervención de los federales en las elecciones pasadas, la chapucería crasa con que dirigieron el juicio delatando que la razón verdadera de los cargos era llevar al poder a Luis Fortuño, le han abierto los ojos a esos populares que se persignaban frente a la bandera de Estados Unidos.
Lo que suceda en los próximos meses será la prueba de Litmus de lo que pasará con el PPD en el futuro inmediato. Si el alto liderato no condena claramente la presencia del Tribunal Federal en la isla, más allá de condenar a los protagonistas de turno de la intervención en nuestros asuntos (e.g. Rosa Emilia Rodríguez y asociados) y decide enfrentar las próximas elecciones como otro simple partido colonial le sucederá lo que al Partido Independentista Puertorriqueño: perderá su vigencia histórica.
Si Aníbal fuera listo convocaba a los populares a algún tipo de evento. Pero tendría que hacerlo pronto, ahora que sus seguidores están eufóricos porque salió absuelto. El propósito, más allá de un encuentro, sería para que saque el estetoscopio y se convenza de que la presión está alta entre sus seguidores. Y que si quisiera, podría mandar al diablo a los colonialistas en las filas del PPD y formar otro partido. Ellos lo seguirían. Algo así como el Partido Popular Soberanista. Pero para eso el propio Aníbal tendría que estar claro de lo que es soberanía. De eso no estoy seguro.
