Para los que nos criamos dentro del sistema operativo (SO) Windows cambiar al SO de Apple puede ser una experiencia sumamente estresante y confusa. Supongo que algunos no aguantarán la confusión inmediata de no tener un botón que diga START y se rendirán. Pero para los que persisten, como yo, lo que les espera es nirvana.
Shangri-La.
La conversión es evolutiva y no revolucionaria. Uno empieza a tantear el SO y aprender como los bebés a gatear en un nuevo mundo. Las primeras semanas se le irán en opr

imir los botones incorrectos, mirar a la pantalla por minutos decidiendo qué rayos debe hacer. Pero una vez sepa cómo manejar las funciones básicas ocurrirá algo lentamente en su cerebro: secretará endorfinas cada vez que se dé cuenta de que está en un mundo que es realmente intuitivo. Atrás quedará el pulsar ¨Start (¨comenzar¨) para poder terminar su sesión en la computadora. En la base de la pantalla verá pequeños íconos con los principales programas a su disposición, los que al oprimirlos una vez (no dos), se cargarán en pantalla.
Luego están los pequeños placeres inefables al trabajar en un sistema diseñado para ser eminentemente gráfico. Como ejemplo he estado usando el programa
iWork 09 para escribir (Pages), hacer presentaciones (Keynote) y hacer hojas de cálculo (Numbers). Son una delicia. Y sé de lo que hablo pues usaba
StarWriter cuando Word no existía,
Harvard Graphics antes de Powerpoint y
Lotus 1-2-3 antes de Excel.
Es como si esos programas de iWork hubiesen sido diseñados por mí. Me refiero a que si necesito una función ya sé en qué menú está aún sin haberla usado antes. Es donde habría colocado el botón. En un documento de Pages sólo halo una foto, la tiro donde quiera, el texto se acomoda como deber ser y ya. Estas funciones están disponibles en prácticamente todos los procesadores de palabras del mercado, pero hay algo en el OS de Mac que lo hace una delicia.
Luego está el issue de la compatibilidad con periferales. Tengo un módem
USB de Sprint. Una cosa que vale la pena. Me permite conectarme donde quiera a la internet. Lo metí en el puerto USB de la Mac, ésta lo reconoció, abrí el programa de instalación y en tres minutos estaba conectado a la red. Traté de instalarlo en una laptop con Windows Vista y todavía estoy tratando de corregir algún problema de instalación.
Tengo una Blackberry que puedo usar como módem. Nunca he podido hacerla trabajar en una laptop con Windows Vista. He instalado el programa necesario, he seguido las instrucciones y nacarile. Hace poco la conecté a la Mac e inmediatamente me la reconoció como un módem. Cuando me conecto a la internet la opción de usar la Blackberry como módem está ahí.
Esto es escarbar la superficie. Podría escribir sobre
Photo Booth,
iLife, etc. pero ese no es el propósito. Sólo quería documentar esta transformación.
Siempre miré con desdén a los usarios de Mac porque los consideraba arrogantes. Ahora me doy cuenta de que tenemos razón de serlo.
Así que ¨once you go Mac, you don´t go back...¨