He aquí mi juicio: este tipo es un peligro para las niñas que están a su alrededor. Me bastó una sola frase que emitió en la entrevista para darme cuenta de que hay que velarlo. Dijo el pedófilo:
Ahí está. En plata. Lo que a él le pasó. Este señor engañó hace diez años a una niña de 12 con sabe Dios qué cuentos, la raptó, se la llevó a Texas y vivió con ella por tres semanas teniendo relaciones sexuales todos los días. Este señor, con 42 años cuando lo hizo, tenía además una esposa y cinco hijos. El castigo que le dio nuestro sistema de justicia fue menos de 7 meses en prisión.
El peligro aquí es que le podría volver a pasar. Sí porque la frase denota que él no se siente culpable de lo que hizo. Implica que él se siente víctima del suceso, y no victimario.
Por si fuera poco, acabo de leer que en una entrevista con Primera Hora éste insiste en negar lo que hizo:
Torres Castellar, aunque se declaró culpable, cumplió cárcel y al salir de presidio pidió perdón al país por lo ocurrido, subrayó que él no secuestró a la menor de edad, sino que la relación era consensual y en ningún momento la violó.¿Relación consensual con una niña de 12 años? A este tipo deberían meterlo preso otra vez. Noten que él aún no acepta que la violó, porque en su mente la niña tuvo sexo con él por consentimiento mutuo.
Recalco esto porque el Gobierno ha tomado medidas para protegerlo y para protegerse. Han retirado su foto del registro de ofensores sexuales, cuando ayer estaba disponible.
Mientras, aún resuenan en el país las palabras de aliento del Gobernador:
Nosotros en Puerto Rico hemos sido bendecidos por almas nobles y buenas, personas dispuestas a sacrificar lo que tienen para darle al más necesitado…individuos como Agustín Torres Castellar de Peñuelas, quien el 20 de enero, envió un giro postal de $10 al Secretario de Hacienda con el fin de aliviar la crisis fiscal que atravesamos.




