El Partido Independentista Puertorriqueño ha mutado. De ser una organización respetada por dar un ejemplo de ética de servicio al gobierno se ha prostituido y hoy es difícil distinguir el quehacer de sus legisladores al de los otros dos partidos en el gobierno. De los últimos no esperábamos mucho pero del PIP esperábamos más. Esta organización, que promueve la independencia de Puerto Rico, se ha convertido en uno de los principales obstáculos para que Puerto Rico alcance su soberanía. Por eso es que la mayoría de los independentistas de este país no pertenecen a ese partido. Y por eso es que es falso el aparente poco apoyo que tiene el independentismo en el pueblo de Puerto Rico. La mayoría de los independentistas no son contados porque no militan, ni quieren militar, en el PIP.Hoy se publicó la escandalosa noticia de que en los primeros 10 meses del 2007, los 27 senadores y 51 representantes han cobrado en dietas alrededor de $2.4 millones, un promedio de $30,769 al año - muy por encima del salario promedio anual de $24,000 en la Isla.
Entre éstos se encuentran, por supuesto, los legisladores del PIP. La portavoz del PIP, María de Lourdes Santiago, ha devengado $39,945 en dietas, por encima de su salario. Libres de impuesto claro está. Víctor García San Inocencio, su homólogo en la Cámara de Representantes devengó $37,935.
Pero no son sólo las dietas ni los salarios obscenos los que hacen del PIP un partido prostituido. Es además su frecuente fornicación ideológica con los partidos colonialistas al ir con ellos a Washington a reclamarle a la metrópolis que haga un referéndum, a pedirle permiso para llevar a cabo una Asamblea Constituyente de estatus, y su silencio ante el claro atropello de los federales contra nuestra democracia a través de las acusaciones al gobernador de Puerto Rico para influenciar las elecciones del país. Por supuesto el PIP buscará quedar inscrito en las próximas elecciones nuevamente para poder seguir chupando de la teta que fluye leche, miel y dinero del pueblo de Puerto Rico.