Cuando el pasado diez de julio del 2005 voté por la unicameralidad le dí un mandato, junto al 85% de los votantes, para que la Legislatura de Puerto Rico comenzara el proceso para acatar la voluntad del pueblo a tono con la Constitución de Puerto Rico. Cuando voté esto fue por lo que voté (cito de la papeleta):
“Un voto a favor del número 1 (una sola Cámara) significará un mandato a la Asamblea Legislativa para que se celebre un referéndum el 9 de julio de 2007 con el fin de proponer al electorado que se enmiende la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, de forma tal que a partir del 2 de enero de 2009 la Asamblea Legislativa de Puerto Rico esté constituida por una sola Cámara”.
Más claro no canta un gallo. La Cámara de Representantes, a quien le corresponde iniciar la legislación para el referéndum sobre cómo estará constituida dicha cámara, tiene la obligación consitucional, legal y moral de acatar lo que LE ORDENAMOS a través de las urnas. Ahora.
No hacerlo es violar la Constitución de Puerto Rico. De ser ese el caso, instamos al pueblo de Puerto Rico a unirse a actos de desobediencia civil, actos que sean pacíficos pero contundentes, para obligar a los legisladores a OBEDECERNOS.
Queda poco tiempo para que tomen acción. La desobediencia comenzará pronto.
