Como en un reality show...he encontrado una botella de Rioja 1995, año glorioso. Donde la encontré quedan como diez más. Si me gusta esta me las llevo todas. Un tesoro. En el 1995 Dios, aburrido de mirar a todos lados, se fijó en Rioja y le sonrió. Los caldos que salieron estaban destinados a los dioses. Y algunos mortales los disfrutamos. Quedan algunos por ahí pero a precios obscenos. He encontrado esta botella a un precio cómodo. Estoy por abrirla y llorar de alegría o de rabia. Si se dañó probaré vino agrio (vinagre). Si añejó como sospecho libaré como un picaflor a la primera flor de primavera. No sé nada sobre la marca. Dice Faustino I. Es un Gran Reserva, por si acaso. Cuando lo sirva el color será la primera señal. De los ojos a los labios. Así son los grandes vinos. Les informaré.
